Mucho se habla del famoso café kopi luwak, considerado el café más caro del mundo, pero pocos se ponen a reflexionar sobre cuál es el proceso detrás de la producción del mismo. El café kopi luwak, que significa “café de civeta” en indonesio, es conseguido justamente utilizando a las civetas como productoras de este café.
Crueldad desenfrenada
Las civetas son pequeños mamíferos nocturnos originarios de Asia y África tropical, los cuales, desde muy pequeños, son capturados con el objetivo de hacerlos comer las cerezas del café para que degraden la capa amarga que recubre dicho fruto y, posteriormente, la defequen.
Las condiciones en las que se tiene a estos animales
son deplorables, lo que atenta con su bienestar y sistema inmune. Al estar en constante
contacto con sus heces, se acostumbran a las bacterias que expulsan,
deteriorando su estado orgánico general. No sólo se pone en riesgo su salud
física, sino también la mental: muchas de ellas se muestran muy tensas y usualmente
se hieren a sí mismas. Cuando ya no sirven para este proceso de producción, son
simplemente abandonadas a su suerte o vendidas en el mercado de animales. Al
volver a la naturaleza, las civetas no sobreviven por mucho tiempo. Sin
embargo, las fábricas se hacen de un marketing espectacular que les permite
vender cada taza de café hasta en 60 libras esterlinas, bajo el nombre de kopi
luwak.
¿La próxima pandemia podría provenir de la producción
de este café?
Según la asociación sin fines de lucro People for
the Ethical Treatment of Animals (PETA) realizó una investigación
documental el 20 de septiembre del 2020 sobre el proceso de explotación de las
civetas, en el cual se denuncia públicamente el maltrato hacia estos animales.
Además, también nos advierte sobre el peligro que supone consumir productos que
provienen de sus heces.
La organización hizo mucho hincapié en que el SARS-CoV-2
es un virus zoonótico, es decir, que provino de una especie salvaje que estuvo
en contacto con los seres humanos. Este tipo de enfermedades son una amenaza
global, ya que son fácilmente transmisibles de animales silvestres a nuestra especie.
"Los
sucios mercados de animales vivos, donde las civetas están cerca de otras
especies, son placas de Petri para las pandemias. La industria del kopi luwak
es lo último que debería estar operando mientras el mundo lucha contra una
enfermedad mortal transmitida por animales", dice Jason Baker,
vicepresidente senior de PETA.
En definitiva, es muy triste saber que estos animales
sólo tienen dos caminos que seguir en la vida: ser libres en el bosque húmedo o
ser explotadas por el ser humano para producir café. Y es aún más triste saber
que hay personas que consumen kopi luwak sin saber el oscuro trasfondo del mismo.
Fuentes: https://secure.petaasia.com/page/36547/petition/1
Estudiante(s): Joaquín Paredes Peña - 20210650


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